Sufre, mamón. Devuélveme a mi chica. Seguramente bastan estas dos líneas para que tu cerebro sea incapaz de quitarte esta canción de la cabeza durante, por lo menos, unas horas. Pocos grupos de música tienen esa potencia, y los que la tienen, de alguna forma, han cargado con el peso de convertirse en la banda sonora de muchas, muchas vidas. O te retorcerás entre polvos picapica…
Esta semana el cine de habla hispana llega pisando fuerte, y, además de un documental sobre un grupo leyendario (¡no puedo darte más pistas…!), desde Málaga nos llegan dos películas potentísimas, una de ellas que ya es firme candidata para los Goya del año que viene. ¡Empezamos!






