La pantalla se queda en negro y, de pronto, suena Vogue de Madonna. Es una canción increíble con un videoclip aún mejor, pero lo que estoy viendo no es nada de eso, sino el tráiler de El diablo viste de Prada 2. Sentimientos encontrados: por un lado, interés evidente, y por otro, ¡alerta!: el cupo de películas icónicas de los 2000 que quedan por exprimir se está agotando. Ya habido secuela de Mean Girls, otra más de Bridget Jones… ¿hasta cuándo? Si apenas se hacen películas originales, ¿qué remakes se harán dentro de veinte años? ¡¿Es que nadie piensa en los remakes?!
En otro orden de cosas, este puente de mayo llega desde China una de las películas más atrevidas del último Cannes, una de esas obligatorias para ver en pantalla grande. Y el terror más atmosférico y real lo trae una cinta australiana sobre el fenómeno social más oscuro que se vive en nuestras escuelas e institutos: ¿alguna idea? ¡Empezamos!










